Es Tiempo de Simplificar

Mientras algunos cantan: “Siete cisnes nadan,” yo me pongo a pensar en los siete meses de sencillez en mi familia.

Hace tres años, nuestra plantación de iglesia albergó a 80 evacuados por el Huracán Ike; en casa recibimos a 12 de ellos. Pasamos a nuestros tres hijos a nuestra recámara, lavamos las sábanas, limpiamos los colchones, extendimos nuestras bolsas de dormir y preparamos la casa para hacer un impacto. Cuando llegaban los vehículos cargados, un niño de unos 10 años de edad se acercó a nuestra casa, abrió los ojos bien grandes viendo para todos lados, y exclamó: “Papá, este güero es rico!”

Tiene razón. Por años no me di cuenta de esto porque otros tenian mas. Estábamos rodeados de una gran afluencia, que te engaña con la idea de que eres parte de ese paquete. ¿Cómo puedo ser socialmente responsable si no me percato de que soy parte del segmento que posee más riqueza en el mundo? (Es posible que tú también lo seas: ¿Ganas 35 mil dólares al año? Perteneces al 4 por ciento. ¿Ganas 50,000? perteneces al 1 por ciento).

El exceso ha nublado la perspectiva en los Estados Unidos; somos el pueblo más rico sobre la tierra, y todavía queremos más. ¿Qué estamos comunicando al mundo cuando la mitad de su población vive con sólo la mísera cantidad de 2 dólares al día, y nosotros no podemos controlar una vida plena con tantas veces esa cantidad?

Dice que tenemos demasiado, y eso nos está arruinando.

Presiona la tecla Enter: un alocado pequeño proyecto de la Familia Hatmaker. Siete meses, siete áreas de excesos, reducidos a siete decisiones sencillas:

  • Primer mes: Alimento
    Comimos solamente siete comidas.
  • Segundo mes: Ropa
    Utilizamos las mismas siete prendas de vestir. No, no estoy bromeando.
  • Tercer mes: Posesiones
    Regalamos siete cosa cada día.
  • Cuarto mes: Medios
    Nos deshicimos de siete aditamentos, juegos y redes sociales, silenciamos la radio. Los niños fingieron tener aneurismas.
  • Quinto mes: Gasto
    Hicimos gastos en solo siete lugares diferentes (Extrañamos algunos!)
  • Sexto mes: Desperdicios
    Adoptamos siete hábitos substanciales para una vida más ecológica, incluyendo jardinería, composta, amplio reciclado, y compras solo en tiendas de segunda, o tiendas pequeñas.
  • Séptimo mes: Estrés
    Adoptamos las “Siete Pausas Sagradas,” deteniéndonos para orar y adorar siete veces al día. Además de observar el tradicional el Día del Señor tradicionalmente cada semana.

Nuevos Hábitos
¿Cómo resumimos Siete, un experimento que ha alterado nuestras vidas para siempre?

La práctica de reducir y simplificar nos ha dejado con una larga lista de reformas, nuevos hábitos y prácticas — sin mencionar el curso de impacto que he recibido en la economía, capitalismo, combustibles alternos, cultivo sustentable de la tierra, procesos neurológicos, alimentos industrializados, economía local, tendencias de consumo y liturgia antigua.

Me he dado un festín de información sobre la Navidad y me veo farfullando y dando gritos de asombro. He leído análisis de precisión por economistas globales y oración rítmica y poética de una monja.

He leído artículos escritos por campesinos, dependientes de mostrador, activistas sociales, misioneros, asesores financieros, analistas de mercado, pastores, insurgentes, médicos, ecologistas, transportadores de desechos, sacerdotes, abogados, líderes sociales, productores de documentales, políticos, revolucionarios, alborotadores y soñadores.

Después de medir mis apetitos por tanto tiempo, me he dado cuenta que mis apetitos han cambiado.

Viviendo con menos
En esta temporada de consumismo navideño, mi corazón tiene hambre de criar niños  que no sean adictos al llamado “sueño americano,” pero sí al reino de Cristo cuyo nacimiento celebramos. No quiero que sean sujetos a un experimento radical cuando cumplan los 30 años solo para deshacer el daño que ya haya sido causado. Antes que la vida los cargue de familia, hijos y carrera. Y la auto absorción sea casi inevitable. Quiero darles una perspectiva del mundo que comience y termine con la misión de Jesús.

Siete nos ha enseñado que podemos reducir, vivir con menos, tratar con integridad la tierra y a los que la habitan. Sin sacrificar una sola de las partes buenas de la historia. De hecho, existe una historia mejor que jamás nos hayamos imaginado. Hay algo más que el sueño americano. Cristo nos ha invitado a una aventura radical, emocionante, peligrosa e impredecible, convirtiéndonos en buenas nuevas para los pobres y proclamando libertad a los cautivos.

¿Qué es lo que sigue? No lo sabemos. Siete fue un preparativo, no un fin en sí mismo. No celebraremos la Navidad en un vehículo que vaya río abajo. No estoy remendando la ropa de mis hijos, y todavía uso maquillaje.

Pero Dios ha cambiado nuestros corazones, y ya nunca seremos los mismos, leyendo Isaías 58:12 y diciendo: “Señor, enséñanos a reparar los portillos; y a restaurar las calzadas para habitar.”

Siete Cosas Que Mis Hijos Aprendieron

1. Podían salir sin su Xbox, PSP, Wii, sin Disney Channel, sin su correo electrónico ni su “texting”, y la tierra no se desvanecería dentro de un hoyo negro por el vacío cuántico.

2. Pueden desprenderse de una tonelada de sus cosas y no solo no las extrañarán, sino que se sorprenderán de aquellas pertenencias que aún les quedan.

3. No gastar dinero en un solo restaurante, cine, supermercado, o en algún evento especial durante un mes es algo doloroso (Ok, está bien, esta lección es para mí).

4. La única manera de evitar que los “gusanos barrenadores” destrocen tus recién plantadas calabazas de verano es cortarlos por la mitad con un cuchillo y apretarlos entre los dedos hasta que revienten, cosa que ningún niño haría, así aprendí a deshacerme de las malas hierbas.

5. Aunque uno de los niños dijo: “Estás arruinando mi vida”, en el principio de Siete,  al final, incluso él, hizo una larga lista de los mejores momentos.

6. Su elemento favorito era observar el día de reposo, comenzando con la comida del viernes en la noche, con los elegantes platos, las velas, las lecturas y el platillo principal. Ellos estaban en la luna.

7. Aunque hagamos a un lado muchas cosas del brillo y el exceso, las experiencias preciosas de la vida permanecen. Reímos, jugamos juntos, caminamos juntos, presentamos dramas, cocinamos juntos, leímos libros en voz alta, fuimos a las tiendas de los rancheros, arreglamos el jardín, creamos y crecimos juntos.

Comparación de Costos

– Gasto Anual en cosméticos en los Estados Unidos: $8 billones.
– Educación básica para todos los niños del mundo: $6 billones.

– Gasto anual en perfumes en los Estados Unidos y Europa: $ 12 billones.
– Agua pura para todo el mundo:  $9 billones.

– Gasto anual en comida para mascotas en los Estados Unidos y Europa: $17 billones.
– Gasto para salud y nutrición básicas para todos los humanos: $13 billones.

Fuente: “El estado del Desarrollo Humano. Informe de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Humano, 1998.”

Written By
More from Jen Hatmaker

Nuevo Diseño, Mismo Objetivo

The Earnest Christian (El Cristiano Ferviente) que surgió en 1860 declaró: “Nuestro...
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *