Reset o Reajuste

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Años atrás, en 2004, yo era un estudiante de la universidad en Dakota del Norte con una pasión de reunir a los demás para ver que mi campus conociera a Jesús. Cuando nos juntábamos en oración después de leer historias del libro de los Hechos, nada parecía imposible con el Dios que vivía en nosotros.

Inclusive hacíamos volantes a fin de desafiar a los demás para darlo todo por Dios: ¿”Qué pasaría si nos uniéramos? ¿Qué tal si Dios se moviera? Había pasado antes. ¿Por qué no nosotros? ¿Por qué no ahora? PULSE está en camino”.

Desde esas primeras reuniones de oración hasta hoy, Dios se ha mostrado fiel una y otra vez. Al principio, era Su respuesta a nuestras oraciones por nuestra fe para seguir verdaderamente a Jesús. Luego era Su respuesta a oraciones para que compañeros de clase pudieran experimentar Su esperanza. Luego eran las respuestas a nuestras oraciones por lugares en el campus para abrir y llenar nuestros eventos evangelísticos. Hoy Él nos respondió con un permiso para el National Mall y creando ímpetu hacia una reunión de 1 millón de personas este verano en Washington, D.C. Sabemos que no hay garantía de que asista 1 millón de personas, pero esa cantidad de personas es nuestra oración, y aún el hecho de que tú estés leyendo esto pudiera ser parte de la respuesta de Dios. En verdad, no hay ninguna falta de entusiasmo cuando seguimos a Jesús.

En el libro de Habacuc, el profeta se acerca al final de su discusión con Dios sobre los problemas en su entorno y su deseo de justicia. En Habacuc 3:2: vemos su perspectiva de la desesperación, reajustada sobre sus circunstancias a la fe en Dios para moverse en su día: ”Señor, he sabido de tu fama; tus obras, Señor, me dejan pasmado. Realízalas de nuevo en nuestros días, dalas a conocer en nuestro tiempo; en tu ira, ten presente tu misericordia”.

Si pudiera resumir la oración de Habacuc, diría: “Señor, ¿lo harías de nuevo”? Como un buen líder religioso, Habacuc conocía todo sobre las historias de lo que Dios había hecho en tiempos pasados. En este pasaje, él está pidiéndole a Dios que haga de nuevo lo que ya había hecho. Esa es la misma oración que estoy aconsejando que hagan otras personas el día de hoy: ¿“Señor, lo harías de nuevo”?

A través de la historia, Dios se ha movido en respuesta a las oraciones de Su pueblo, y en nuestros días no será diferente. Dios se mueve y Su pueblo se conmueve a pasar tiempo con Él. A medida que la gente pasa tiempo con Él, sus ojos se abren hacia aquellos que viven sin esperanza del cielo, y comparten su fe. A medida que comparten su fe, las masas se vuelven hacia Jesús, y la cultura es cambiada de adentro hacia afuera.

Si yo no lo hubiera visto de primera mano, no creería que lo que empezó en reuniones de oración entre estudiantes en Dakota del Norte resultaría en que más personas de las que viven en todo el estado se entregaran a Jesús (más de 600,000). Pero eso sucedió, y desde entonces yo he aprendido que esta clase de cosas que pasan cuando nos reunimos en el nombre de Jesús, bajo la autoridad de las Escrituras y en el poder de Su Espíritu.

¿Así que ¿qué de tí? ¿Estás dispuesto a dar todo por todo?

Mientras muchos escuchan reportes de calamidades y sólo atinan a vivir sus vidas en derrota, hay un movimiento que está emergiendo de aquellos que creen que estos son los días más emocionantes en la historia para seguir a Jesús.

El 16 de julio, culminarán más de 10 años de reuniones de oración en lo que nosotros creemos será la reunión de Jesús más grande en la historia de los Estados Unidos. Yo creo que Dios quiere desatar un movimiento moderno que podría definir nuestro tiempo y desatar otro Gran Avivamiento. Dios lo ha hecho antes, y lo puede hacer de nuevo. Todo lo que necesitas hacer es buscar en las Escrituras y en la historia buscando historias que conmuevan tu fe y hagan que te unas a otros orando: “Señor, ¿lo harías de nuevo?”

En el verano de 1886, el evangelista D.L. Moody reunió a 251 estudiantes de todo Estados Unidos en Mount Hermon, Massachusettsa fin de equiparlos para la Gran Comisión. Era una reunión llena de adoración, oración y desafíos de la Palabra de Dios para seguir a Jesús. Desde entonces, un grupo de estudiantes conocidos en la historia como “Los 100 de Mount Hermon” empezó a reunirse y eventualmente todos hicieron un contrato para dar sus vidas por el evangelio. Esos estudiantes se convirtieron en líderes de lo que ahora conocemos como el Movimiento de Estudiantes Voluntarios, uno de los movimientos más grandes de evangelismo y misiones que haya visto el mundo.

Es posible que 2016 pueda verse como algo muy diferente al 1886, la necesidad por Jesús permanece. Si yo editara aquellas visionarias palabras que escribimos siendo estudiantes en Dakota del Norte, y las re-enfocáramos hacia nuestro sueño de un reajuste juntos este verano, dirían:

¿Qué pasaría si nos juntáramos? ¿Qué si oráramos? ¿Qué si Dios se moviera? Ha sucedido antes. ¿Porqué no nosotros? ¿Porqué no ahora? Juntos en 2016 está en camino.

Si piensas sobre esto, un reajuste es exactamente lo que necesitamos hoy en día. Por definición, reajuste significa hacer que el sistema funcione conforme al propósito original deseado. Cuando oprimes el botón de reset, o reajuste en tu teléfono o computadora, desaparecen los errores pasados y hace que funcionen como nuevos una vez más. Así como nuestros teléfonos o dispositivos tecnológicos, los sistemas de nuestra vida personal están hechos un desastre. Nos volvemos a las cosas equivocadas. Perdemos de vista lo que de verdad tiene más valor. Necesitamos un reajuste, y ese reajuste nos lo ofrece Jesús.

El 16 de julio, estoy invitando a la nación a reunirnos bajo el pendón de Jesús. No porque seamos perfectos, sino porque Él es el único perfecto…y el único líder digno de nuestra lealtad. Lo que nuestra nación necesita en nuestros días no es más política, programas, dinero o máquinas. Lo que necesitamos es a Jesús y el reajuste que nos ofrece.

Así que ¿Qué tal si nos reuniéramos como uno solo y oráramos por el reajuste sobrenatural que Jesús ofrece? ¡Vamos a descubrirlo!

 

Nick Hall es el fundador de Pulse, un movimiento de oración y evangelismo que está invitando a un millón de personas en Estados Unidos a reunirse el 16 de julio en el National Mall para un día de unidad y adoración (reset2016.com), y el autor de “Reinicio: Jesús lo Cambia Todo” (fmchr.ch/resethall).

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