Es Bueno Pertenecer

goodtobelongaugust2016

Hace un par de años, me reuní con un estudiante universitario a quien estaba interesada en reclutar como interno. Era estudiante de filosofía con lentes de aros oscuros, pelo largo, pantalones de mezclilla ajustados y botas de desierto quien había venido a nuestra reunión en la vieja bicicleta de 10 años de su padre. En otras palabras, era un no conformista por excelencia.

Lo guié por un documento de dos páginas que había creado el cual estaba lleno de brillantes y expresivos íconos que presentaban los compromisos centrales del Metodismo Libre. A partir del trabajo profético de Howard Snyder y su llamado a la renovación Metodista Libre escrito para nuestro 150 aniversario como denominación (fmchr.ch/sstcgbhs y fmchr.ch/sesqhs), usé los términos de que somos “anglo-católicos”, “anabaptistas”, “evangélicos” y “carismáticos” al guiar a este joven por las descripciones centrales de nuestro movimiento.

Él hizo una pausó y deslizó su dedo índice por las orillas de la gráfica cuadrada que contenía éstos términos. Dijo: Este cuadro pudiera titularse ‘David’”.

En otras palabras, estaba diciéndome que la síntesis comprensiva de nuestro legado y misión perfectamente resumía su propia identidad como seguidor de Cristo. Estaba radiante cuando me dijo esto.

Vayamos rápidamente después a mi reunión con otro joven estudiante de ciencias de comunicación, con énfasis en comunicación intercultural. Como hombre bi racial (blanco y chino), él estaba especialmente interesado en escuchar sobre nuestra historia. Cuando le describí nuestros fundamente en 1860 – creados sobre la abolición y rechazo del alquiler de los asientos en la iglesia – y cómo esos compromisos siguen hoy en día al dedicarnos al ministerio a los marginados, él dijo: “No puedo creer que en realidad exista una iglesia como esta”. Yo estaba feliz de confirmar que, en realidad, existe una iglesia como esta.

Yo vine a la Iglesia Metodista Libre en 2009 después de 27 años de trabajar en el ministerio de jóvenes y desarrollo de liderazgo, en iglesias y organizaciones para-eclesiásticas. Empecé preparando a muchos de nuestros pastores Metodistas Libres en el Sur de California y me enamoré del movimiento Metodista Libre: la historia basada en la justicia social, la conectividad entre nuestras iglesias, y la diversidad de etnias y liderazgo. Estaba completamente impresionado con lo profundo y amplio del ministerio que fluye en, y a través de nuestras iglesias.

Sin embargo, me di cuenta que carecíamos gente más joven en muchas de nuestras iglesias. Me acerqué a uno de nuestros superintendentes y le dije: Estoy preocupado de que no tengamos una fuente de líderes emergentes jóvenes”. De ahí comenzamos el Centro para Liderazgo Transformacional (CTL por sus siglas en inglés), formado por una visión recibida por el Superintendente Líder del Sur de California Denny Wayman en la Conferencia General 2011. Nuestro primer paso fue lanzar un programa de verano para internos, con enfoque en estudiantes de universidad y adultos jóvenes. Los emparejamos con líderes en nuestras iglesias quienes pudieran ser sus mentores. Desde 2011, hemos tenido 45 internos en el programa, y hasta diciembre de 2015 el 71 por ciento de nuestros internos han permanecido como Metodistas Libres.

He compartido con todo el que me escuche que para mí, invitar a jóvenes adultos al metodismo libre es como “pescar en un barril”. Cuando lo comparto de manera clara y convincente, encuentro que es sorprendentemente fácil invitar a los mileniales de hoy a que nos pongan a prueba.

Cuando me reúno con gente joven, me enfoco en estas verdades centrales (mismas que discuto en un video en línea en fmchr.ch/ksoiferv):

  • Somos un movimiento más que una institución. Me gusta hablar más con estudiantes más sobre quiénes somos que de lo que hacemos. Una reciente investigación por Gallup ha concluido que “los mileniales no solamente trabajan por la paga – ellos quieren un propósito” (ch/gallupm). El Obispo David Roller ha dicho que el Metodismo Libre es un movimiento nacido de la rebelión. A la gente joven le gusta rebelarse, entonces ¡Rasquemos esa roncha! Como muestran mis ilustraciones al principio, a la gente joven le atraen las cosas que son auténticas y significativas. Nosotros podemos ofrecerles eso.
  • Nuestra historia es fascinante. Recientemente leí el clásico de Donald Dayton: “Rediscovering an Evangelical Heritage.” (Redescubriendo una Herencia Evangélica). El libro relata el crecimiento del Movimiento de Santidad a finales del siglo 19, el capítulo 9 contiene un maravilloso y convincente resumen de nuestros principios como una expresión de responsabilidad cristiana hacia los pobres y oprimidos. Cuando compartí este capítulo con un nuevo grupo de internos universitarios, tuvimos una animada discusión sobre ello.
  • Nuestro alcance es impresionante. Alabamos al Señor que el ministerio fiel de muchos misioneros Metodista Libres del pasado ha cosechado profundos resultados en el presente. Dado que más del 90 por ciento de los Metodistas Libres no están en los Estados Unidos, podemos afirmar que somos verdaderamente un movimiento global y que esto alimenta el deseo de los Mileniales, de ser innovadores e internacionales en su alcance.
  • Nuestro gobierno crea seguridad y salud. A la luz de las prevalentes historias de horror en los medios, de abuso y disfunción en las iglesias, podría sorprendernos escuchar que los estudiantes se interesan más en los parámetros seguros provistos por un gobierno saludable. Yo he experimentado la efectividad de invitar a los jóvenes a las maneras que ofrecemos para proveer una rendición de cuentas y visión. Estoy actualmente trabajando con una iglesia que está entusiasmada en invitar a jóvenes a tomar las clases de membresía para convertirse en miembros a los 16 años, como dice el Libro de Disciplina.

 

Como dije antes, más del 70 por ciento de los jóvenes no Metodista Libres que he reclutado desde 2011 han ingresado y permanecido en nuestro movimiento. Algunos han entrado en el proceso de ordenación, y casi todos ellos han continuado en el ministerio de alguna forma. Posiblemente lo mejor de todo es que ellos también han invitado a sus amigos. Quizás la investigación de Gallup lo dice mejor al describir los corazones de los jóvenes de hoy: ¿Valora esta organización mis fortalezas y mi contribución? ¿Me da la oportunidad esta organización de hacer lo que sé hacer mejor cada día?”.

Si tú estás comprometido a invitar a otros a la comunidad y unirse de esta manera, te darás cuenta de que hay interés. Es bueno pertenecer.

 

KELLY SOIFER es directora de reclutamiento y desarrollo de liderazgo para la Iglesia Metodista Libre en el Sur de California y directora de internados transformacionales para la Conferencia de Pacific Northwest. Visita kellysoifer.blogspot.com para otros de sus escritos.

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