Una Vida Cambiada por el Aprendizaje

1st Cover Photo

Un mormón y un judío entran en una cantina … No hay problema, se parece a una tienda departamental.

Nací en Salt Lake, Utah, en el seno de una familia de judíos inmigrantes y un mormón generacional. A temprana edad, yo no sabía quién es Jesús y qué tan verdadera es la salvación. Yo nunca escuché palabras como quebranto, redención o discipulado. No fue sino hasta que asistí a la Universidad Seattle Pacific para procurar mi título profesional que comencé  a tener un lenguaje relacionado con las cosas acerca de las cuales tenía preguntas. Pero permíteme retroceder un poco.

Al comenzar a pensar sobre lo que iba a escribir para la sección Inicio de este mes, y reflexionaba sobre mi jornada de aprendizaje, llamé a mi mamá para tener alguna perspectiva. Cuando le expliqué mi tarea, me respondió con palabras de ánimo: “Querías saber más y siempre querías arreglar a los demás. Veías la educación superior como una avenida para lograrlo”.

Aunque no estoy segura de que eso de aspirar “a arreglar a los demás” sea algo bueno, ella tenía razón. Desde niña tenía curiosidad sobre cómo funcionaba el mundo, por qué los humanos funcionaban de manera dañina, y cómo las personas pueden crecer y aprender a ser mejores y completos. Probablemente por eso escogí un título de bachiller en psicología y un menor en educación de la Universidad de Washington. Me gradué con conocimientos basados en la investigación, pero seguía buscando algo más. Creo que a eso se debe que comencé buscando mi maestría en el otoño de 2015.

Honestamente, no me decidía siquiera a hacer solicitud en una universidad cristiana pequeña. ¿De qué hablan? … tú lo sabes … ¿Dios? Y así fue, el mismo primer día, uno de nuestros profesores oró por nuestra jornada y pidió a Dios usarnos como vasos. En un momento en el que yo pensaba que me haría sentir como una impostora incómoda, todo lo que sentí fue una inmensa paz. Esta fue una de las primeras veces que sentí que Él comenzó a cambiar mi corazón y mi vida.

En un período de 18 meses, Dios me cambió a una nueva persona casi irreconocible. El plan de Dios se inició mucho antes de que yo entrara a los salones de clase de la Universidad de Seattle Pacific, pero yo nunca hubiera conocido la vida que Dios tiene para mí sin procurar una comprensión más profunda mientras asistía a Seattle Pacific. En esos salones de clase, aprendí sobre la comunidad, el llamado, y lo más importante, la paz y el gozo que se ponen al alcance de la mano cuando rindes tu corazón a Cristo.

La Revista Luz y Vida de este mes se enfoca en torno al tema del aprendizaje de por vida. En el libro de Filipenses, el Apóstol Pablo anima a los creyentes de Filipos a buscar y vivir una vida que es abundante en el evangelio, ya que esta vida abundante conlleva paz y gozo de parte del Señor. Casi al final de esta epístola, Pablo explica que una de las maneras de obtener esta paz y gozo es aplicando las cosas que aprendemos acerca de quién es Dios, y por qué debemos procurar vivir una vida que refleja a nuestro Salvador, Jesús: “Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido, y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes” (Filipenses 4:9).

Aprendiendo sobre quién es Dios y cómo podemos encontrar gozo y paz en Él es un peregrinaje de crecimiento que se da con el tiempo por medio del aprendizaje formal, prueba y error, rodeándonos con discípulos y maestros, etc. Cada vez que aprendemos algo nuevo, comenzamos a ver al mundo y a la gente de manera un poco diferente—tenemos la oportunidad de ver al mundo y las personas como Dios los ve.

Pero la decisión es nuestra. ¿Decidimos aprender acerca de quién es Dios y lo aplicamos? ¿Decidimos aprender de nuestros pecados y errores? ¿Decidimos rodearnos con discípulos que van a enseñar y practicar una vida abundante, llena del evangelio? Este es el ruego que Pablo hace en Filipenses. Es nuestra decisión aprender, aplicar y buscar la paz y la vida llena de gozo que Dios nos ofrece.

El equipo de Luz y Vida ha dedicado este número a explorar cómo es el aprendizaje en las etapas de la vida de un creyente que va desde la escuela primaria pasando por los títulos profesionales y demás. Además, cada mes de octubre expandemos Luz y Vida para incluir la Guía anual de Educación Superior que resalta los seis colegios y universidades Metodistas Libres a través de los Estados Unidos. Este año también hemos invitado a participar a los afiliados a la Fundación del Seminario Juan Wesley. Nuestra sección Mundo también presenta universidades de África y Asia que demuestran que el compromiso Metodista Libre con la educación cristiana es un fenómeno global.

Kaylin Sallenback es la gerente de operaciones para Luz y Vida. Ella tiene una maestría en Psicología Industrial-Organizacional de la Universidad de Seattle Pacific.

More from Kaylin Sallenback

Música de Adoración en los Cines

Aún si el nombre Hillsong no te parece familiar, probablemente has pasado...
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *